22/06/2025
El inyector es una válvula electromagnética que pulveriza el combustible en la cámara de combustión del motor. Su misión es entregar una cantidad precisa de gasolina o diésel en el momento exacto que lo indica la computadora del motor (ECU), garantizando una combustión eficiente.
La ECU (computadora del motor) controla el inyector enviando pulsos eléctricos en milisegundos. Cada pulso hace que la bobina del inyector se active, generando un campo magnético que levanta un pequeño émbolo (aguja) y permite la salida del combustible. Cuando el pulso termina, el resorte interno devuelve el émbolo a su lugar, cerrando el inyector.
Ejemplo práctico:
Un pulso de 2 ms inyecta menos combustible.
Un pulso de 8 ms inyecta más combustible.
Para medirlo se usa un osciloscopio automotriz, que permite ver la forma y duración del pulso en tiempo real. También se puede usar un probador de pulsos o un scanner automotriz avanzado que muestre los milisegundos de inyección.
Valores comunes:
En ralentí: 2 a 4 ms.
Aceleración: puede superar los 8 ms.
¿Cuál es la función de la bobina del inyector?
La bobina es un electroimán interno que, al recibir el pulso de corriente desde la ECU, crea un campo magnético. Ese campo atrae el émbolo metálico (también llamado válvula o pintle), lo levanta y permite que el combustible salga por la boquilla. Sin esa bobina funcionando correctamente, el inyector no abre, y el motor falla.