30/06/2026
Cuánto tiempo puede durar una queja
Hace casi 4.000 años, un hombre llamado Nanni estaba tan furioso con su proveedor que decidió escribirle una carta. No sabía que esa carta se convertiría en el reclamo de un cliente más antiguo que se conoce en toda la historia. La tablilla, catalogada como UET V 81, fue escrita alrededor del año 1750 a. C. en la ciudad de Ur, en lo que hoy es el sur de Irak. Está tallada en escritura cuneiforme acadio sobre un trozo de arcilla del tamaño de un teléfono celular de los antiguos: apenas 11,6 centímetros de alto y 5 de ancho.
El negocio era simple: un comerciante llamado Ea-nasir había prometido entregarle a Nanni lingotes de cobre de buena calidad. El cobre era un material muy valioso en esa época porque se usaba para fabricar herramientas, utensilios y cubiertos, y se mezclaba con estaño para hacer bronce. Ea-nasir era parte de un grupo de mercaderes que viajaban hasta Dilmun (el reino que hoy ocupa la isla de Baréin) para comprar cobre y traerlo a la Mesopotamia para revenderlo.
El problema fue que el cobre que llegó no era el que Nanni había pagado: era de menor calidad. Para colmo, Nanni había enviado a su sirviente a buscar el material, y Ea-nasir lo trató con desprecio. Le puso los lingotes defectuosos enfrente y le dijo, en esencia, "llevátelos o dejálos". Nanni no aceptó el cobre, pero ya había pagado por él.
Furioso, Nanni dictó su queja y la mandó grabar en arcilla. En la tablilla escribió: "¿Por quién me tomás, que me tratás con semejante desprecio?". También advirtió que no volvería a aceptar ningún cobre que no fuera de buena calidad y que ejercería su derecho de rechazo. Según la traducción del asiriólogo A. Leo Oppenheim, publicada en el libro Letters from Mesopotamia, la carta termina con una amenaza directa: "Porque me despreciaste, te causaré dolor".
La tablilla fue descubierta por el arqueólogo Sir Leonard Woolley durante excavaciones en Ur, y fue encontrada dentro de la propia casa de Ea-nasir, junto a otras cartas de queja dirigidas a él, lo que sugiere que este comerciante tenía antecedentes de malos tratos. Hoy el Guinness World Records la reconoce oficialmente como el reclamo escrito de un cliente más antiguo del mundo. Desde 2025 se encuentra en préstamo en el Museo Nacional Zayed de Abu Dabi, donde permanecerá hasta 2027.